Científicos logran mejoran el sabor del vino con partículas magnéticas

Científicos logran mejoran el sabor del vino con partículas magnéticas

En su camino de la viña a la barrica, las uvas se someten a una transformación significativa que a veces resulta en un vino que no sabe cómo debería. Un equipo de científicos de la Universidad de Adelaida sabe cómo solucionar este problema.

Según los investigadores, el empleo de diminutas partículas magnéticas ayudaría a eliminar los sabores no deseados del ‘cabernet sauvignon’ sin alterar su aroma, recoge el portal EurekAlert. Esta tecnología, según afirman, podría utilizarse en los vinos de otros tipos también.

La investigación de la universidad australiana se centra en los ‘alkylmethoxypyrazines’, un grupo de sustancias contenidas naturalmente en el vino que producen aromas vegetales en los ‘cabernet sauvignon’. En exceso, pueden sobrecargar el aroma afrutado o floral del caldo y de este modo desequilibrar su sabor.

Los viticultores trataron de solucionarlo sin éxito añadiendo aditivos como carbón activado y virutas de roble sin olor. Sin embargo, los investigadores australianos descubrieron que los polímeros magnéticos eliminan estas sustancias de manera eficaz y sin perjudicar el aroma del vino.

El estudio completo fue publicado en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry.

No es culpa de la borrachera…

Las consecuencias del consumo de vino han sido motivo de numerosos estudios científicos que lo ligan a ciertos beneficios cardiológicos, pero que también lo responsabilizan de falencias en el sueño.

Un nuevo informe asegura que el alto consumo de alcohol, es decir, dos vasos para las mujeres y tres para los hombres, reduce la calidad del sueño en 39,2%, incluso en los jóvenes, destacó el diario Daily Mail.

“Cuando eres físicamente activo o joven es fácil, incluso natural, sentirse invencible. Sin embargo, la evidencia muestra que a pesar de ser joven y activo aún se es susceptible a los efectos negativos del alcohol en la recuperación cuando se está durmiendo”, explicó el coautor del estudio, el profesor Tero Myllymaki, de la Universidad de Tecnología de Tampere (Finlandia).

En ese sentido, se refirió a la relación entre cantidad y calidad de sueño y manifestó que, aunque no se puedan sumar horas al dormir, sí es posible hacerlo de una manera “más eficiente”. “Un pequeño cambio, siempre y cuando sea correcto, puede tener un gran impacto”, señaló.

Una ingesta mínima también fue tenida en cuenta para la realización de este trabajo y los especialistas concluyeron que tomar poco también tiene sus consecuencias.

Según detallaron, una copa para las mujeres y dos para los hombres, lo que se define como un consumo moderado, reduce la calidad del sueño en un 24%; mientras que beber aún menos solamente repercute un 9,3%.

Para realizar el informe, los especialistas analizaron a 4.098 adultos de entre 18 y 65 años, quienes utilizaron dispositivos de medición del ritmo cardíaco durante al menos dos noches, en solamente una de las cuales habían consumido alcohol.

Tras analizar el sueño durante las primeras tres horas, los especialistas señalaron que su carencia también está vinculada con la ansiedad y la depresión.