Este componente presente en bloqueadores podría estar contaminando las costas

Estos componentes presente en bloqueadores podrían estar contaminando las costas

A la hora de proteger la piel se recomienda utilizar las pantallas solares minerales.

Si bien el bloqueador solar se utiliza para proteger la piel de los peligrosos rayos ultravioleta, dos de sus componentes podrían estar afectando gravemente a los ecosistemas marinos.

Se trata de las cremas solares que contienen sustancias químicas como componente activo como la oxibenzona y el octinoxate, que pueden impedir el normal desarrollo de peces, erizos de mar y camarones; inducir a la feminización de peces machos y matar corales en desarrollo.

Debido a este impacto sobre las costas, el estado de Hawái (EE.UU.) avanza en una política para prohibir la venta de todos los protectores solares que contengan los mencionados componentes químicos a principios del 2021, recoge Science Alert.

El senado hawaiano envió el proyecto de ley al gobernador David Ige, quien colgó en su cuenta de Facebook el acto de entrega y la firma del documento que “prohíbe la venta, oferta de venta o distribución de cualquier protector solar que contenga oxibenzona o octinoxate, o ambos, sin receta expedida por un proveedor de asistencia sanitaria con licencia”.

Tipos de bloqueadores

Tipos de pantallas solares: los químicos, que funcionan al absorber una determinada longitud de onda de la radiación ultravioleta y la convierten en energía térmica, evitando que la piel se queme y los minerales que rebotan la luz sobre la piel.

Estos protectores, que incluyen ingredientes como zinc, aluminio y titanio, proporcionan una mejor protección y tienen menos probabilidades de causar reacciones alérgicas.

Unas 14.000 toneladas de bloqueador se depositan anualmente en los arrecifes, según datos publicados por Huffington Post.

Sin embargo, no solo los componentes de los bloqueadores hacen daño a las reservas coralinas, pues según el Organismo Nacional para el Estudio de los Océanos y la Atmósfera de EE.UU. son mayormente afectadas por el cambio climático, la pesca de arrastre y la contaminación.