Los probióticos podrían ser no tan saludables: Estudio

Los probióticos podrían ser no tan saludables: Estudio

Científicos de Israel estudiaron sus efectos al consumir alimentos ricos en estas bacterias.

Los probióticos son bacterias que viven en el intestino y mantienen la salud general del organismo. Hasta el momento, se los consideraba beneficiosos, ya que, entre otras cosas, ayudaban a activar el sistema inmune. Pero un grupo de científicos de Israel puso en duda esto mediante dos artículos científicos.

Por un lado, enfocaron sus esfuerzos en el consumo de alimentos fermentados (que contienen probióticos) en general, y la forma en la que el cuerpo reacciona. En este sentido, descubrieron que los consumidores pueden dividirse en dos: en el primer grupo, las bacterias colonizan el intestino; en el segundo, son expulsados y no pueden colonizar (se desarrollaría una especie de resistencia).

En este punto, los investigadores señalaron que las “bacterias buenas” dependerán de cada individuo, por lo que consumirlas no garantiza directamente su eficacia, es decir, que todas las personas se beneficien del consumo de estos productos por igual. “Esto sugiere que los probióticos no deberían ser indicados como un suplemento universal”, indicó Eran Elinav, uno de los autores del artículo publicado en la revista científica Cell, en un comunicado. Sin embargo, los expertos señalaron en este punto que podrían personalizar los tratamientos con probióticos de acuerdo a los tipos de bacterias que ya se encuentren en el intestino de cada persona.

Por otro lado, avanzaron sobre las personas que consumen probióticos luego de haber tomado antibióticos. En otro artículo, también publicado en la revista Cell, advierten sobre el efecto potencialmente dañino de esta práctica. De acuerdo a los resultados obtenidos, incorporar alimentos ricos en estas bacterias podrían retrasar el regreso a la normalidad de la flora intestinal.

“Al contrario de lo que se cree, que los probióticos son inofensivos y benefician a todas las personas, estos resultados revelan un efecto colateral potencial al mezclarse con antibióticos”, precisó Elisev.

De todas formas, el equipo de trabajo considera que aun debe investigarse el tema con mayor profundidad, debido, entre otras cosas, a que estos estudios fueron realizados en un número limitado de personas (15 en el primer estudio y 21 en el segundo). De igual forma, no consideraron los escenarios clínicos, en los que los probióticos ayudan a aliviar síntomas gastrointestinales.