Nuevo método evalúa los antibióticos basados en las pequeñas vibraciones de los microbios

Nuevo método evalúa los antibióticos basados en las pequeñas vibraciones de los microbios
Imagen/Ilustrativa

Los investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología a cargo de Ward Johnson han desarrollado un nuevo método para clasificar las bacterias en función de cómo vibran, informa Motherboard.

De acuerdo a un articulo publicado en Scientific Reports, la técnica se basa en sensores piezoeléctricos ultrasensibles, lo que hace posible determinar los antibióticos apropiados para tratar una infección en menos de una hora.

Los síntomas de una infección pueden parecer iguales para una gran cantidad diferente de bacterias. Pero esto no significa que se pueda aplicar un mismo antibiótico para todas las infecciones, pues las bacterias responden de manera distinta. Identificar el antibiótico adecuado para combatir la infección lleva tiempo, en algunas ocasiones días, por lo que el nuevo método facilitaría el proceso.

Actualmente, los pacientes son tratados con antibióticos de amplio espectro para tratar infecciones causadas por bacterias, sin embargo el uso excesivo de estos tiene varias consecuencias: el aumento de las tasas de resistencia a los antibióticos, es una de ellas.

Lo ideal sería clasificar las bacterias, por lo que el nuevo método responde a esa necesidad, tomando en cuenta las diferentes variedades de bacterias y sus propias vibraciones intrínsecas cuando mueren. Gracias a nuevos sensores lo suficientemente sensibles, ahora podemos captar estos movimientos y cómo cambian en presencia de diferentes antibióticos.

Johnson y compañía, realizaron experimentos con la bacteria E. coli y su némesis, el antibiótico polimixina. Después de recubrir al disco de cuarzo (el material que se usa en la técnica), y observar el ruido de la bacteria, administraron el antibiótico. En siete minutos, el ruido cayó a casi cero, así que repitieron el experimento con un antibiótico diferente, ampicilina. Finalmente se detectó una disminución en el ruido después de 15 minutos.

En los próximos pasos incluyen probar la nueva técnica con más antibióticos y otras bacterias. Por el momento, el grupo ya recibió una patente para el método.