Razones por las que no debes prestar tus adífonos

Razones por las que no debes prestar tus adífonos

A través de ellos podrían contagiarse hongos y bacterias que se generan en el oído.

Al prestar los audífonos podrías estar compartiendo algo más que tu música, pues a través de ellos se pueden contagiar gérmenes y bacterias de persona a persona.

Los audífonos entran en contacto directo con células muertas de la piel que se acumulan en la cera y es ahí donde las bacterias entran en juego; estudios han revelado que los audífonos hacen que las bacterias se acumulen un 11 veces más.

Al compartir los audífonos también compartes (y te comparten) toda esa flora microbiana. También los audífonos entran en contacto con la humedad del oído y genera calor al tapar la circulación de la ventilación, por lo que esto se convierte en un lugar perfecto para que las bacterias crezcan y se multipliquen.

Es difícil saber cuando una persona presenta una infección en el oído, por ello es recomendable no prestar los audífonos, debido a la gran cantidad de bacterias que se pueden transmitir.

Es recomendable no usar los audífonos por hora seguidas. El tiempo estimado recomendable para usarlos es de entre 30 minutos y dos horas diarias.

También se recomienda no usarlos durante la realización de ejercicio, pues pueden ayudar a acumular la humedad y el sudor.

Los expertos indican que el uso de los audífonos debe ser personal, tanto como lo es la ropa interior o el cepillo de dientes.

El Debate