Revelan la relación entre matrimonio, felicidad y depresión

Revelan la relación entre matrimonio, felicidad y depresión

Las personas casadas cuyos ingresos familiares son inferiores a 60.000 dólares al año tienen menos síntomas de depresión que los solteros con ganancias similares y el matrimonio contribuye a que aparezcan menos síntomas de ese mal si los cónyuges obtienen ingresos medios o bajos, según un estudio cuyos resultados ha publicado la revista Social Science Research.

Para llegar a esas conclusiones, los científicos Daniel L. Carlson y Ben Lennox Kail han examinado datos de más de 3.000 adultos estadounidenses entre 24 y 89 años, que durante años respondieron a preguntas sobre salud física, mental, sociológica y psicológica en la encuesta nacional Changing Lives.

Lennox Kail, de la Universidad Estatal de Georgia, ha explicado que el mayor beneficio del matrimonio para defenderse de la depresión se da en “personas con niveles de ingresos medios o bajos” pero, “por encima de esta cantidad, el matrimonio no se asocia con el mismo tipo de reducción” en los síntomas de ese padecimiento.

Estas circunstancias también sugieren que los esposos con ingresos medios o bajos se benefician del apoyo social y financiero entre familiares.

La clave para tener una buena vida

“¿Qué nos mantiene sanos y felices mientras avanzamos en la vida? Si tuvieran que invertir ahora en lo mejor para su futuro, ¿dónde pondrían su tiempo y su energía?”

Con estas dos preguntas comienza una charla que se ha hecho viral en Internet, a cargo del psiquiatra Robert Waldinger, que en menos de un cuarto de hora desvela el verdadero secreto de la felicidad y la salud, explicando además, con detalle, el camino que han recorrido su equipo de investigadores hasta hallarlo.

Se trata de un estudio impresionante. “¿Y si pudiéramos estudiar a las personas desde que son adolescentes hasta que son ancianos para ver qué hace a la gente feliz y saludable? Pues lo hemos hecho”, indica Waldinger durante su charla.

Y efectivamente, lo hicieron: el llamado “Estudio de Desarrollo de Adultos” de la Universidad de Harvard viene realizando un seguimiento durante los últimos 75 años a un grupo de personas, realizándoles anualmente cuestionarios, manteniendo entrevistas con ellos y con su entorno, para evaluar distintas variables que inciden en su satisfacción personal y en su felicidad, a fin de cuentas: su trabajo, su vida personal, su salud…

El estudio comenzó con 724 sujetos a estudiar, de los que, por diversas causas, sólo quedan en el experimento unos 60. Pero son suficientes para extraer algunas conclusiones.

“El mensaje más claro después de estos 25 años de estudio -explica Waldinger- es este: las buenas relaciones nos hacen más felices y más saludables. Punto”. Con lo que ése parece ser el verdadero secreto de la felicidad.

A continuación, el psiquiatra explica que el estudio les ha enseñado tres cosas sobre las relaciones:

1.Las conexiones sociales nos hacen bien y la soledad mata. Resulta que las personas mejor conectadas socialmente, con los amigos, la familia y la comunidad, son más felices, más sanos y tienden a vivir más tiempo. Y experimentar la soledad suele ser tóxico: las personas que están más aisladas se encuentran más infelices, su salud física y mental es más vulnerable y viven menos tiempo.

2.La calidad de las relaciones importa más que la cantidad. No importa cuantos amigos tengamos o si estamos o no en pareja. Lo que importa es la calidad de las relaciones más cercanas. Por otra parte, vivir relaciones conflictivos resulta ser muy malo para salud.

3. Las buenas relaciones no solo protegen la salud del cuerpo, sino también la de la mente. Por ejemplo, las personas que a los 80 años mantienen relaciones de confianza presentan una mejor calidad de la memoria y del resto de sus funciones mentales.

Consejos para una vida mejor

Waldinger admite que esto en realidad no es ningún nuevo descubrimiento. Que las buenas relaciones influyen positivamente en nuestra salud y nos hacen más felices es, como él mismo dice, “sabiduría antigua”. Pero también señala que es muy fácil de olvidar y de ignorar, porque lo que los humanos queremos siempre son soluciones rápidas y sin esfuerzo…y las relaciones son a menudo difíciles, complicadas y requieren dedicación y cuidado durante toda la vida.

Sin embargo, a la luz de los resultados de este impresionante estudio, merece completamente la pena hacerlo. Para ello, se puede empezar con un cambio de actitud… y por pequeños pero importantes cambios de conducta: pasar menos tiempo frente a las pantallas y más tiempo con las personas; amenizar las relaciones rancia haciendo cosas nuevas; visitar a los familiares que viven lejos…en definitiva, empezar a invertir en las relaciones personales, porque el beneficio es mayor que en ningún otro aspecto de la vida.