Vacunas personalizadas podrían acabar con el cáncer

Vacunas personalizadas podrían acabar con el cáncer

En el transcurso de varias décadas, han surgido vacunas contra el cáncer en la forma de inmunoterapia, un tratamiento que estimula o restaura el propio sistema inmunológico del cuerpo para ayudar a prevenir esa enfermedad o ayudar a tratarla si ya existe.

Según ha publicado El Diario MX, la vacuna del HPV es una de las vacunas más conocidas que previenen el cáncer. Ayuda a impedir las infecciones del papilomavirus humano.  Ciertas infecciones del HPV están asociadas con el cáncer de cérvix, vagina, vulva, pene, ano, recto, cabeza y cuello.

En cuanto a las vacunas para el tratamiento del cáncer, la primera que ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos es Provenge o Sipuleucel-T, que mejora el propio sistema inmunológico del paciente para atacar las células cancerígenas. La vacuna también fue aprobada para usarla en hombres que padecen cáncer de próstata.

“Ya sea que se usen para prevenir enfermedades infecciosas o para la prevención o tratamiento del cáncer, las vacunas funcionan con mecanismos similares:  Le enseñan al sistema inmunológico a reconocer el patógeno infeccioso o la célula cancerígena y a eliminar ese agente extraño”, comentó el Dr. Dmitriy Zamarin, del Centro Memorial Sloan Kettering contra el Cáncer en Nueva York.

Sin embargo, desde los años 1950 hasta la fecha, período en el que se han desarrollado varias vacunas, los científicos han aprendido que el tumor de cada persona, incluyendo el cáncer de seno o de colon, tiene sus propios antígenos que el sistema inmunológico detecta y que son muy personalizados para algún paciente en particular. Aunque algunos estudios han demostrado que ciertas vacunas contra el cáncer son efectivas, otras no han sido tan exitosas.

Por lo que, a medida que sigue avanzando la investigación, los científicos están poniendo mucha atención en las vacunas personalizadas, lo cual significa que pueden ser elaboradas para tratar las mutaciones de las células de un paciente en particular.

En este año, se llevaron a cabo dos estudios por investigadores de la Universidad Stanford que han demostrado que las vacunas experimentales pueden tratar diferentes tipos de cáncer en ratones.

El estudio incluyó experimentos en cientos de ratones que fueron diseñados genéticamente para desarrollar linfoma, melanoma, y cáncer de seno y colon.  En uno de esos experimentos, entre 90 ratones tratados con la vacuna, sólo tres tuvieron tumores ocasionalmente recurrentes. Después les volvieron a aplicar la vacuna y sanaron totalmente.

Los investigadores también encontraron que una vacuna contra el cáncer desarrollada con células madre pluripotentes inducidas son efectivas para impedir el crecimiento del cáncer de seno, pulmón y piel. Ese tipo de células madre han sido reprogramadas genéticamente y en la vacuna tienen antígenos similares a los del cáncer.