Resuelven una misteriosa muerte en los Alpes 64 años después

Resuelven una misteriosa muerte en los Alpes 64 años después

Publicaciones de la Policía italiana en las redes sociales han permitido descifrar el misterio del ‘esquiador desconocido’, cuyos restos fueron hallados en 2005.

Las autoridades italianas han logrado resolver el misterio de un esquiador desconocido, cuyos restos fueron encontrados en 2005 en el monte Cervino, ubicado en la frontera entre Italia y Suiza. Lo curioso es que su identidad fue establecida gracias a publicaciones en Facebook y otras redes sociales, reporta The Guardian.

Hace 13 años, en el monte a 3.100 metros de altura fueron hallados los restos de un hombre junto con su equipo de esquí y objetos personales como gafas y un reloj. Su apariencia y pertenencias apuntaban a que se trataba de un individuo acomodado, de entre 30 y 35 años, y que probablemente pereció a finales del invierno o en la primavera, durante un descenso de esquí. Asimismo, se estableció que la muerte había ocurrió en la década de 1950 y que probablemente se trataba de un ciudadano francés.

Dado que las autoridades no habían avanzado en la identificación del sujeto, a finales de junio de este año la Policía italiana decidió publicar en las redes sociales los detalles de la investigación, pidiendo difundir la información, sobre todo en Francia y Suiza.

La historia rápidamente se volvió viral, señala la Policía, y al cabo de un par de horas reportó en Facebook que ya conocía la identidad del ‘esquiador desconocido’.

Resulta que de esta historia se enteró por radio la ciudadana francesa Emma Nassem, quien estimó que el hombre podría ser su tío Henri Le Masne. El mismo desapareció en 1954 mientras esquiaba durante una tormenta cerca del monte Cervino. En ese momento, Henri tenía 35 años.

Asimismo, la Policía recibió un correo electrónico de Roger Le Masne, su hermano menor, quien explicó que Henri era soltero, bastante independiente, y que había trabajado en el Ministerio de Finanzas en París.

Una fotografía entregada por la familia mostró que las gafas de Henri Le Masne coincidían con las encontradas en 2005. Finalmente, una prueba de ADN confirmó la identidad del esquiador.