Revelan el secreto prehistórico de una caverna mortuoria de los mayas

Revelan el secreto prehistórico de una caverna mortuoria de los mayas

La Cueva de Puyil fue utilizada como templo ritual funerario miles de años antes del surgimiento del imperio maya.

Arqueólogos mexicanos han determinado que los restos humanos hallados hace 10 años en una caverna de Puyil (municipio de Tacotalpa, Tabasco, México) tienen hasta 7.000 años de antigüedad y pertenecen a los ancestros prehistóricos de la civilización maya, informa el Instituto Nacional de Antropología e Historia mexicano.

El análisis de ADN llevado a cabo por los expertos estableció que esa gruta, conocida como ‘La cueva de los ancestros’, funcionó como un templo mortuorio con anterioridad a la civilización maya, la cual adaptó y continuó con esta práctica ritual de sepultar allí a los difuntos.

Así, de los 29 restos óseos encontrados en la cueva, la mayoría eran de la época maya, mientras que tres de ellos se remontan a la prehistoria. En particular, uno de los restos pertenece al período Preclásico Temprano (2.500 a 1.200 a.C.) mientras que los otros dos son del Período Arcaico (8.000 a 2.500 a.C.)

“7.000 años de antigüedad los ubican justo en el momento del proceso de la transición de los cazadores recolectores al sedentarismo”, preciso Luis Alberto Martos, el arqueólogo encargado del proyecto, según recoge El Universal.

El hallazgo prueba que “los cráneos antiguos estaban en contexto con los materiales mayas, quienes conocían esta cueva” y la reutilizaron “respetando los huesos que ahí había”, explicó Martos.

Los expertos establecieron, además, que los restos del periodo Arcaico pertenecen a individuos vinculados a las ramas de la genealogía humana cuyo origen se encuentra en el continente asiático y que integran las poblaciones que cruzaron el estrecho de Bering hace unos 28.000 años y migraron gradualmente desde el norte hacia el sur de América.