(Foto) Modelo británica cuenta cómo perdió la mitad de su cráneo

(Foto) Modelo británica cuenta cómo perdió la mitad de su cráneo

“Con una placa en la cabeza, 67 grapas metálicas y rapada a lo vikingo […] sobreviví a una peligrosa y desafortunada situación”, declaró en sus redes sociales, que ya cuentan con casi 20.000 seguidores y donde, además, ha colgado fotografías de su proceso de recuperación.

Hasta finales de 2016, la británica Francesa Burr parecía tenerlo todo: estabilidad, trabajo y un cuerpo con el que destacaba en el mundo de la moda. No obstante, en el momento menos pensado, sufrió un accidente casero que dio un giro radical a su carrera.

“Mi vida y mi cuerpo cambiaron el 18 de noviembre después de que sufriera una convulsión en una escalera, (me cayera) y me fracturara el cráneo en cinco pedazos, dañando mi cerebro y quebrándome un montón de huesos”, escribió este agosto en Facebook, donde se ha atrevido a contar su historia, informa ‘El Mundo’.

Y es que, tras 10 meses de recuperación, Francesca ha logrado “recuperar” un tercio de su cabeza. Todo gracias a un gran equipo médico y, por impensado que parezca, una impresora 3D.

De acuerdo con una entrevista concedida por Burr al ‘Daily Mirror’, ese noviembre su madre la encontró a los pies de una escalera con los ojos, las orejas y la nariz sangrando. Entonces, “la familia se preparó para lo peor”. Aunque jamás imaginaron que el golpe había hecho que Francesca se fracturara tanto el cráneo, que su cabeza había quedado con “un hueco masivo”.

Como consecuencia, los doctores no vieron otra opción que inducirla en un coma profundo durante un mes, para después intentar convertirla en ‘una chica robot’. “Tengo recuerdos de doctores entrando y saliendo y preguntándome cosas como ‘¿sabes dónde estás?’ […] Siendo serios, realmente no podía acordarme de mi segundo nombre, ni que mis padres estaban divorciados”, comentó.

De esa forma, desde el hospital de Addenbrooke, en Cambridge, han hecho todo por “recuperar” el cráneo de Francesca. “Me raparon la cabeza, me dieron drogas para el dolor, y me mantuvieron así hasta que la situación se volvió manejable”, explicó.

Pero, en enero, sus doctores le mostraron una luz de esperanza, cuando le mencionaron que una impresora 3D podía ser capaz de construir una placa de titanio que calzara perfectamente con ella. Así un neurocirujano, salvó su vida, la sometió a una operación que hoy mantiene su “cerebro sujetado con clavos de metal”. Pese a ello, Burr se siente más contenta que nunca.

“Con una placa en la cabeza, 67 grapas metálicas y rapada a lo vikingo […] sobreviví a una peligrosa y desafortunada situación”, declaró en sus redes sociales, que ya cuentan con casi 20.000 seguidores y donde, además, ha colgado fotografías de su proceso de recuperación.