Adolescente de 12 años crea un reactor de fusión nuclear en su propia casa con elementos comprados en Internet

Adolescente de 12 años crea un reactor de fusión nuclear en su propia casa con elementos comprados en Internet

“Todas las piezas del rompecabezas se unieron para hacer un buen proyecto”, contó Jackson Oswalt, quien invirtió entre 8.000 y 10.000 dólares en su desarrollo.

Cuando tenía 12 años, Jackson Oswalt comenzó a desarrollar un proyecto. Invirtió entre 8.000 y 10.000 dólares para comprar distintas piezas a través de eBay, con las que finalmente logró crear su propio reactor de fusión nuclear.

“El inicio del proceso fue simplemente aprender sobre lo que otras personas habían hecho con sus reactores de fusión”, contó el adolescente, que hoy tiene 14, a la cadena Fox News. El siguiente paso fue hacer una lista de lo que necesitaba y comprar los componentes en la plataforma de Internet, pero como algunos no eran “exactamente” lo que precisaba, debió adaptarlos. “Tuve que modificarlos para poder hacer lo que necesitaba con mi proyecto”, agregó.

Finalmente, logró su objetivo en una habitación de su vivienda en Memphis (EE.UU.), a la que había convertido en un laboratorio. Fue el 19 de febrero del año pasado, cuando estaba a punto de cumplir 13, que consiguió los 50.000 voltios de electricidad con los que pudo calentar el núcleo del reactor de plasma para combinar dos átomos de gas deuterio y fusionarlos para obtener energía.

“Después de un tiempo fue bastante simple darse cuenta de cómo todo funcionaba en conjunto”, recordó Oswalt, agregando que “todas esas piezas del rompecabezas se unieron para hacer un buen proyecto”.

El adolescente publicó los resultados de su tarea en el sitio The Open Source Fusor Research Consortium. “Para aquellos que no han visto mis publicaciones recientes, será una gran sorpresa que incluso consideraría creer que logré la fusión”, escribió y destacó: “Tengo resultados que creo que son dignos”.

Su padre, Chris Oswalt, quedó asombrado, ya que no entendía bien en qué trabajaba su hijo. “Ser padre de alguien que estuvo tan motivado como él durante 12 meses fue realmente impresionante”, dijo. Sin embargo, más allá del entusiasmo, no dejó de recordarle al adolescente los peligros de trabajar con un reactor de fusión potencialmente mortal, de estar expuesto a altos niveles de radiación o de ser electrocutado por 50.000 voltios.