Ver a través de las paredes usando el Wi-Fi ya es mucho más fácil

Ver a través de las paredes usando el Wi-Fi ya es mucho más fácil

Un nuevo método haría posible ver a través de las paredes a partir de la señal del propio router dentro de él, un teléfono móvil y algoritmos de aprendizaje profundo.

Que los métodos de procesado de datos que trae la inteligencia artificial van a cambiar el mundo es algo que ya todos sabemos. Pero eso no quita para que nos sorprendamos cuando evidenciamos nuevas aplicaciones que proporciona en sectores donde creíamos que estaba todo inventado.

La visión a través de las paredes mediante utilización de microondas ya es posible desde hace unos meses. En un nuevo trabajo publicado por la Universidad de California y según leemos en Technology Review, ahora no sería necesario “iluminar” la escena con tus propias señales Wi-Fi, sino que es posible ver a través de las paredes utilizando un simple teléfono móvil.

El Wi-Fi es la luz, el móvil los ojos

La luz que vemos es una onda electromagnética. Según su energía, o su frecuencia, la vemos de un color u otro. Muy por debajo del rojo, donde ya no alcanzamos a ver con nuestros ojos, se encuentran las ondas de microondas que utilizamos en nuestras redes WiFi. A diferencia de la luz visible, estas atraviesan paredes y objetos, y es esto lo que nos permite tener cobertura en más de una habitación en toda la casa.

Las ecuaciones que modelan el comportamiento de estas ondas en entornos reales son demasiado complejas. Tanto, que únicamente existe solución analítica en un puñado de casos, similares a lo que realiza un microondas. Por suerte y gracias al aprendizaje profundo podemos entrenar redes neuronales, y dejar que sean ellas las que encuentren los patrones que decidan qué es lo que está pasando incluso cuando no hay luz –visible– con la que ver. Esto es precisamente lo que hacía el equipo de la profesora Dina Katabi, del MIT, el pasado verano.

Básicamente, dejas que sea la IA la que decida dónde están los sujetos a partir de un modelado previo en el que han relacionado a personas moviéndose con las modificaciones que estas hacen sobre una red Wi-Fi controlada y ‘baña’ el entorno. Y es que nuestros cuerpos, al estar formados en su mayor parte por agua, modifican estas ondas de forma distinta a cómo lo hacen otros objetos.

Con esto por tanto era ya posible ver en el interior de las casas o a través de las puertas, con la salvedad de que tendríamos que situar un emisor Wi-Fi en un punto conocido, que actúe a modo de ‘lámpara’ y ver cómo esas ondas son modifidas por los humanos en su interior. Según el nuevo trabajo del equipo de Yanzi Zhu en California, los requisitos se han visto reducidos a un simple smartphone.

Y es que en este nuevo modelo podríamos usar los acelerómetros del teléfono móvil, para realizar un seguimiento del movimiento del teléfono y la intensidad de las señales, para detectar si nos acercamos o alejamos de las fuentes de ondas microondas. Así, es posible localizar el router de una casa y utilizarlo como emisor de ondas.