“Taxis” entre Tierra y Marte serán posibles en un futuro no tan lejano

"Taxis" entre Tierra y Marte serán posibles en un futuro no tan lejano

El desafío de llegar al planeta rojo es una de las metas que se ha puesto la compañía SpaceX

A una distancia promedio de 139 millones de millas, Marte ronda en torno al Sol en una elipse que le tarda un poco más de 686 días en completar.

A pesar de esta separación del planeta con la Tierra, el planeta rojo ha logrado consagrarse como el futuro de la exploración -y posible colonización- espacial de la raza humana. Un desafío que muchos se han propuesto, pero pocos han dado tantos pasos en esa dirección como lo ha hecho SpaceX, la compañía espacial de Elon Musk.

Nacida hace 16 años de la mano de un proyecto ambicioso del multimillonario: Mars Oasis, que buscaba aterrizar pequeños invernaderos en Marte para cultivar plantas y alimentos, SpaceX ahora se posiciona como una de las empresas privadas de astronáutica que más naves ha enviado al espacio en el último tiempo.

Y no sólo eso, se han caracterizado por un factor muy importante en su trabajo: Reutilizar naves. Uno de los trabajadores que estuvo en el equipo detrás de estas naves que son capaces de regresar a la Tierra y volar nuevamente al espacio es Oleg Pylnev, exdirector senior de desarrollo de software en SpaceX, quien detalló las capacidades que tiene la compañía para lograr el tan ansiado “Sueño Rojo” de llegar con humanos a Marte.

El ingeniero, que ahora está a cargo de otro emprendimiento, estuvo en Chile para formar parte del Business Agility Conference Latam, también conocido como BAC Latam, durante la última semana de mayo. Evento que contó con más de 400 asistentes desde diversos países de la región.

En la oportunidad, conversó con Emol sobre los desafíos que enfrentó dentro de la firma espacial de Elon Musk. “Lo que SpaceX está intentando hacer es convertir las naves y tratarlas como tratamos a los aviones, no los tires a la basura, ¡vuélalos diez mil veces!”.

“Sabiendo que la industria de la aviación hace exactamente lo mismo, teníamos que estudiar cómo se podrían aplicar reglas similares de los aviones a las naves. Porque, estamos claros que la industria de los aviones ha estado vendiendo esto por bastante tiempo, así que aplicar una metodología similar a las naves es la forma de hacer esto”, explica Pylnev.

El principal problema que Oleg detalla en llevar la lógica de la aeronáutica a parámetros aeroespaciales es el tema de “las altas temperaturas a la que se someten las naves, el reingreso a la atmósfera y muchos detalles que tenemos quetener en consideración”, para esto, aclara, “tenemos las herramientas y los softwares para determinar estos parámetros de reutilización automáticamente”.

El sueño de Marte

Toda esta investigación y desarrollo de partes de naves que sean capaces de volar una y otra vez tiene como objetivo disminuir los costos para lograr viajes reales a Marte. Desde las pruebas de los Falcon 9, hasta el lanzamiento del Falcon Heavy en febrero de este año y el futuro BFR, la más grande nave que ha pensado la compañía hasta la fecha.

Ante la posibilidad de lograr estos viajes, Pylnev sostiene que “de verdad creo que SpaceX puede establecer un servicio de taxis entre la Tierra y Marte, y puede hacerlo confiable, de hecho, mucho más rápido de lo que probablemente cualquiera pueda pensar”.

La fecha que se ha puesto la empresa para su primer viaje al planeta rojo es completar el primer servicio tripulado -con hasta 100 pasajeros- en 2024 o al menos la primera mitad de la próxima década.

“Probablemente SpaceX le va confiar esta tarea a una nave más grande, que por ahora es el Falcon Heavy, y después el BFR. Pero la compañía tiene la capacidad para hacer esto efectivo desde un punto de vista económico, y creo que podemos establecer un servicio de ida y vuelta a Marte, obviamente hay ventanas [de viaje] cada dos o tres años, cuando Marte y la Tierra se encuentran más cerca, pero es totalmente posible”, comenta Oleg sobre este objetivo.